Contrato Comercial: Qué Debes Saber


Ana Fernández
20/03/2025
Cuando decides iniciar un negocio o establecer una relación comercial, el contrato comercial se convierte en una herramienta indispensable. ¿Por qué? Porque un contrato claro y bien redactado puede ahorrarte dolores de cabeza, prevenir conflictos y garantizar que todas las partes involucradas entiendan sus derechos y obligaciones. En este artículo te contamos todo lo que debes saber sobre los contratos comerciales para que puedas aprovecharlos al máximo.
Comprender a fondo qué es un contrato comercial, sus características y su regulación no es solo conveniente, sino absolutamente necesario para proteger tus intereses y garantizar la seguridad jurídica de tus operaciones.
¿Qué es un contrato comercial?
Un contrato comercial es un acuerdo formal, generalmente escrito, entre dos o más partes que se comprometen a realizar ciertas acciones relacionadas con actividades comerciales o negocios.
Su principal característica es regular las relaciones económicas y comerciales entre empresas, ya sea en operaciones de compraventa, prestación de servicios, distribución de productos, franquicias, o cualquier otro negocio similar.
Este documento define con claridad qué esperar de la otra parte y qué se espera de ti. En verdad, estos acuerdos son fundamentales para reducir la incertidumbre y prevenir conflictos futuros.
En Chile, los contratos comerciales tienen como base la legislación del Código de Comercio y el Código Civil, por lo que es fundamental conocer estas leyes antes de formalizar cualquier acuerdo.
Características de un contrato comercial
- Formalidad: Establece claramente derechos, obligaciones y responsabilidades entre las partes involucradas.
- Objeto definido: Precisa con exactitud qué bienes, servicios o productos se intercambian.
- Regulación legal: Está regido por el Código de Comercio y el Código Civil en Chile.
- Cláusulas claras: Debe ser específico sobre plazos, pagos, garantías y responsabilidades.
- Consensualidad: Necesita el consentimiento libre y voluntario de todas las partes involucradas.
- Onerosidad: En general, ambas partes buscan un beneficio económico, lo que representa la esencia misma del comercio.
Marco legal de los contratos comerciales en Chile
La regulación de los contratos comerciales en Chile se enmarca principalmente en dos cuerpos normativos fundamentales:
- Código de Comercio: Vigente en Chile desde 1867 aunque con numerosas modificaciones, es la piedra angular que regula los actos de comercio y, por ende, los contratos mercantiles. Este código establece las reglas generales para los acuerdos comerciales.
- Código Civil
Elementos esenciales de un contrato comercial
Para que tu contrato comercial sea válido y eficaz, debe contener ciertos elementos fundamentales:
Consentimiento de las partes
El acuerdo de voluntades es la base de todo contrato. En Chile, este consentimiento debe ser libre de vicios como el error, la fuerza o el dolo. Cuando firmas un contrato, estás manifestando tu voluntad de obligarte en los términos establecidos.
Objeto lícito
El objeto del contrato debe ser legal y posible. No puedes, por ejemplo, celebrar un contrato para comercializar productos prohibidos por la legislación chilena.
Causa lícita
La causa, entendida como el motivo que induce a la celebración del contrato, debe ser lícita. En los contratos comerciales, esta causa generalmente está relacionada con el interés económico de las partes.
Capacidad legal
Las partes deben tener capacidad legal para contratar. En el ámbito comercial, esto implica tanto la capacidad general para realizar actos jurídicos como, en muchos casos, la capacidad especial para ejercer el comercio.
Tipos de contratos comerciales más comunes en Chile
El mundo empresarial chileno utiliza diversos tipos de contratos comerciales según las necesidades específicas de cada negocio.
Conocerlos te permitirá elegir el instrumento más adecuado para tus operaciones.
Contrato de compraventa
Este contrato es uno de los más frecuentes entre empresas y proveedores, y consiste básicamente en la compra o venta de productos o bienes.
Aquí, los aspectos clave son precio, cantidad, calidad, condiciones de entrega, y mecanismos ante posibles problemas o incumplimientos.
Contrato de suministro
Mediante este acuerdo, una parte se obliga a entregar periódicamente bienes a otra a cambio de un precio. Es muy utilizado por empresas que necesitan asegurar el abastecimiento continuo de materias primas o productos.
Este tipo de contrato te brinda la seguridad de contar con los productos que necesitas de manera regular, sin tener que negociar constantemente con proveedores.
Contrato de distribución
A través de este acuerdo, el fabricante concede a un distribuidor el derecho de vender sus productos en un territorio determinado. El distribuidor actúa en nombre propio y por cuenta propia, asumiendo los riesgos de la operación.
Este contrato es particularmente relevante si buscas expandir la presencia de tus productos en el mercado chileno sin necesidad de establecer sucursales propias.
Contrato de prestación de servicios
Mediante este acuerdo, una parte se compromete a realizar un servicio a favor de otra a cambio de una remuneración. A diferencia del contrato laboral, en la prestación de servicios no existe subordinación ni dependencia.
Este tipo de contrato es común entre empresas y profesionales independientes o entre compañías que se prestan servicios mutuamente.
Cláusulas fundamentales en un contrato comercial
Para que tu contrato comercial cumpla efectivamente su función de proporcionar seguridad jurídica, debes prestar especial atención a ciertas cláusulas clave:
Objeto del contrato
Esta cláusula define con precisión qué se está contratando. Cuanto más detallada sea la descripción del objeto, menor será el riesgo de malentendidos o controversias futuras.
Precio y condiciones de pago
Aquí se establece no solo el monto a pagar, sino también la forma de pago, plazos, moneda, posibles intereses por mora y consecuencias del incumplimiento.
Plazo y término del contrato
Esta disposición fija la duración del acuerdo y las condiciones para su renovación o terminación anticipada. En algunos contratos de largo plazo, es común incluir cláusulas de revisión periódica de condiciones.
Obligaciones de las partes
En esta sección se detallan las responsabilidades específicas de cada parte. Un buen contrato comercial deja poco espacio para la interpretación en esta materia.
Garantías y responsabilidades
Esta cláusula determina cómo responderá cada parte en caso de problemas con los productos o servicios. También puede incluir límites a la responsabilidad.
Cláusula de confidencialidad
Protege la información sensible que las partes intercambian durante la relación comercial. En una era donde los datos son un activo valioso, esta cláusula cobra especial relevancia.
Cláusula de resolución de conflictos
Establece el mecanismo para resolver disputas que puedan surgir durante la ejecución del contrato. En Chile, es común incluir cláusulas de arbitraje para evitar los tribunales ordinarios.
Errores comunes al redactar contratos comerciales
La experiencia muestra que ciertos errores se repiten con frecuencia en la redacción de contratos comerciales.
Conocerlos te ayudará a evitarlos:
Uso de lenguaje ambiguo
La precisión es fundamental en un contrato comercial. Términos vagos como "pronto", "razonable" o "adecuado" pueden dar lugar a interpretaciones divergentes.
Omisión de escenarios posibles
Un buen contrato debe anticipar diferentes situaciones que podrían presentarse durante su vigencia. Olvidar regular aspectos como la fuerza mayor, la terminación anticipada o los cambios en las condiciones del mercado puede generar graves problemas.
Contradicciones internas
A veces, distintas cláusulas de un mismo contrato se contradicen entre sí. Esto suele ocurrir cuando se utilizan plantillas o se modifican contratos anteriores sin una revisión minuciosa.
Desconocimiento de normas imperativas
Algunas disposiciones legales no pueden ser modificadas por acuerdo entre las partes. Incluir cláusulas que contravengan estas normas imperativas puede invalidar parcial o totalmente el contrato.
Recomendaciones prácticas para tus contratos comerciales
A continuación, algunos consejos que te ayudarán a gestionar eficazmente tus contratos comerciales:
Negociar antes de redactar
Antes de plasmar el acuerdo en un documento, asegúrate de que todas las condiciones esenciales han sido discutidas y acordadas por las partes. Esto evitará revisiones constantes del borrador.
Buscar asesoría especializada
La redacción de un contrato comercial no es una tarea para improvisados. Contar con un abogado especializado en derecho comercial puede marcar la diferencia entre un contrato sólido y uno problemático.
Revisar periódicamente los contratos vigentes
Las circunstancias cambian, y los contratos de larga duración deben adaptarse a nuevas realidades. Establece un sistema para revisar regularmente tus acuerdos comerciales.
Documentar toda la etapa precontractual
Las comunicaciones, ofertas y negociaciones previas pueden ser relevantes para interpretar el contrato en caso de dudas o controversias. Mantén un registro ordenado de esta información.
Cumplir rigurosamente lo pactado
Parece obvio, pero muchos problemas derivan simplemente del incumplimiento de las obligaciones asumidas. La mejor manera de evitar conflictos es respetando escrupulosamente los términos del acuerdo.
En resumen, los contratos comerciales son herramientas fundamentales para el desarrollo seguro y eficiente de los negocios.
Comprender su naturaleza, conocer los tipos más comunes y dominar los aspectos clave de su redacción te permitirá utilizarlos como verdaderos instrumentos de generación de valor para tu empresa.
Recuerda que un buen contrato comercial no solo previene conflictos, sino que establece las bases para una relación de negocios fructífera y duradera, y contar con acuerdos sólidos y bien estructurados puede ser tu mejor ventaja competitiva.
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