El impacto de las tasas de interés en PyMEs: ¿Cómo prepararse para un 2025 desafiante?


Ana Fernández
06/03/2025
Las tasas de interés en Chile han sido un factor determinante en la estabilidad financiera de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs). Tras los fuertes aumentos implementados por el Banco Central desde el 2022 para contener la inflación, el panorama para el financiamiento empresarial ha cambiado drásticamente.
Aunque en 2025 la tasa de política monetaria (TPM) ha continuado su trayectoria a la baja, ubicándose en un 5% en febrero, según el Banco Central de Chile, el costo del crédito sigue siendo una preocupación central para miles de empresarios.
Esto representa una reducción desde el 7,25% en enero de 2025, pero aún se mantiene por encima de los niveles previos a la crisis inflacionaria.
A pesar de estos recortes, las tasas de interés para créditos comerciales siguen altas, reflejando la cautela del sistema financiero ante un contexto económico aún desafiante.
El dilema del financiamiento: créditos más caros y restricciones bancarias
Las PyMEs en Chile dependen en gran medida del crédito bancario para financiar su operación y crecimiento. Sin embargo, el encarecimiento del dinero ha llevado a una reducción del acceso al financiamiento.
Según datos de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la tasa promedio de los créditos comerciales sigue sobre el 15% anual, lo que dificulta la obtención de liquidez para muchas empresas.
Además, el Informe de Percepción de Negocios del Banco Central revela que un 47% de las empresas encuestadas considera que las condiciones de acceso al crédito son más restrictivas que en años anteriores.
Esto se debe a que los bancos han endurecido sus criterios de riesgo en un contexto de desaceleración económica y menor capacidad de pago de las empresas.
Cómo impacta el alza de tasas en las PyMEs
El aumento de las tasas de interés afecta a las PyMEs de múltiples maneras:
- Mayor costo financiero: Empresas con créditos vigentes a tasa variable han visto incrementadas sus cuotas mensuales, lo que afecta su flujo de caja.
- Menor inversión y expansión: Con financiamiento más caro, muchas PyMEs han optado por postergar inversiones en crecimiento y enfocarse solo en lo esencial.
- Reducción en la demanda de bienes y servicios: Las altas tasas también afectan a los consumidores, reduciendo su capacidad de gasto y afectando a las empresas que dependen del consumo interno.
- Aumento en la morosidad: Según la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), la tasa de morosidad en empresas ha aumentado en los últimos trimestres, evidenciando la dificultad para cumplir con obligaciones financieras.
Cómo prepararse para un escenario de tasas aún elevadas
Si bien el Banco Central ha iniciado un ciclo de reducción de tasas, el ajuste será gradual y las condiciones financieras seguirán siendo exigentes en 2025.
Ante este panorama, las PyMEs pueden tomar medidas clave para reducir su exposición al impacto de las tasas de interés:
1. Refinanciar deudas a tasas más bajas
Con la expectativa de tasas decrecientes en los próximos meses, negociar un refinanciamiento con bancos o entidades financieras puede ser una estrategia inteligente para reducir costos financieros.
2. Optimizar el flujo de caja
Es clave mantener un control estricto de ingresos y egresos. Utilizar herramientas de gestión financiera y proyecciones de tesorería permitirá anticipar posibles problemas de liquidez.
3. Buscar alternativas de financiamiento
El ecosistema fintech en Chile ha crecido significativamente, ofreciendo opciones como factoring digital, crowdfunding y financiamiento basado en ventas. Según la Asociación Fintech Chile, el uso de estas plataformas ha crecido un 35% en el último año.
4. Reducir costos y mejorar eficiencia
En tiempos de tasas altas, mantener márgenes de rentabilidad sólidos es fundamental. Negociar con proveedores, optimizar procesos y digitalizar operaciones pueden ayudar a reducir costos.
5. Diversificar fuentes de ingresos
Las PyMEs más resilientes son aquellas que logran diversificar sus ingresos. Expandir la oferta de productos o servicios, buscar nuevos mercados o fortalecer canales digitales son estrategias clave en este contexto.
Conclusión: Adaptarse para sobrevivir y crecer
Si bien las tasas de interés han comenzado a bajar, el crédito seguirá siendo caro y las condiciones financieras exigentes en 2025. Para las PyMEs, la clave está en adaptarse, ser estratégicas y aprovechar las oportunidades que ofrece el nuevo panorama financiero.
Refinanciar, optimizar costos, diversificar ingresos y explorar nuevas opciones de financiamiento serán factores determinantes para navegar con éxito este periodo.
En este contexto, Maxxa se posiciona como un aliado clave para las PyMEs, ofreciendo soluciones financieras diseñadas para facilitar el acceso a crédito en condiciones más flexibles y adaptadas a la realidad de cada negocio.
A través de herramientas digitales y asesoría especializada, la fintech busca reducir las brechas de financiamiento, permitiendo que más empresas puedan seguir operando y creciendo a pesar del entorno desafiante.
Las PyMEs que logren fortalecer su planificación y aprovechar las innovaciones del sector financiero, como las que ofrece Maxxa, estarán mejor preparadas para enfrentar este nuevo ciclo económico y convertir los desafíos en oportunidades.